Sombras, agua, fuego y estrellas: diez maneras de medir o mostrar el tiempo, desde instrumentos antiguos hasta relojes con esfera y una audaz idea botánica.
La redacción creó estas ilustraciones con IA. Son imágenes explicativas, no fotografías de objetos de museo o platos concretos. Cada tarjeta enlaza una fuente.
1. Reloj de sol

El tiempo en una sombra
La sombra de un indicador recorre las marcas mientras el Sol cruza el cielo. El patio se convierte en observatorio, pero las nubes pueden borrar su aguja.
Dato comprobado. Un reloj de sol indica la hora solar local, distinta de la hora civil.
Fuente: Fuente — Reloj de sol
2. Reloj de agua: la clepsidra

Antiguo Egipto
El nivel del agua cambia poco a poco y sirve para medir el tiempo. A diferencia de una sombra, permite contar intervalos de noche: trabaja el recipiente.
Dato comprobado. El Metropolitan conserva un objeto con babuino considerado un modelo egipcio de reloj de agua.
3. Reloj de vela

El tiempo que se consume
Las marcas de una vela hacen visible el paso del tiempo. Al arder, la vela se acorta: en lugar de una aguja, se observa el límite de la cera.
Dato comprobado. La medición depende de que la vela arda a un ritmo bastante uniforme.
Fuente: Fuente — Reloj de vela
4. Reloj de lámpara de aceite

Una lámpara con escala
El tiempo disminuye con la reserva de combustible. La llama ilumina y las marcas del depósito muestran cuánto aceite se ha consumido, permitiendo estimar un intervalo.
Dato comprobado. La referencia es el descenso del aceite, no la posición de la llama.
5. Reloj de incienso

Japón: medir mientras arde
Una varilla delgada se transforma en ceniza y deja su aroma. Si arde de manera predecible, la longitud consumida permite estimar cuánto tiempo ha transcurrido.
Dato comprobado. El Museo Seiko expone un medidor japonés que utiliza varillas de incienso.
Fuente: Fuente — Reloj de incienso
6. Reloj de arena

Un intervalo entre dos giros
Un hilo de arena une dos ampollas: una se vacía y la otra se llena. Basta darles la vuelta para reiniciar la cuenta, sin mecanismo de relojería.
Dato comprobado. El reloj de arena mide un intervalo, no indica por sí solo la hora del día.
Fuente: Fuente — Reloj de arena
7. Nocturlabio: reloj de estrellas

El cielo nocturno como esfera
Se apunta a la estrella Polar y se compara la posición de otras estrellas con la escala. Hacen falta cielo despejado y fecha: la noche forma parte del instrumento.
Dato comprobado. El nocturlabio requiere observar estrellas; su indicador no avanza automáticamente.
8. Astrolabio

El cielo en un disco de latón
Un mapa calado de estrellas gira sobre una red de líneas. Este instrumento de cálculo portátil relaciona la altura de un astro con el tiempo y el lugar de observación.
Dato comprobado. Los astrolabios permitían determinar la hora, pero no eran relojes automáticos.
Fuente: Fuente — Astrolabio
9. Reloj astronómico

Praga: un cielo mecánico
Una sola aguja no cuenta toda la historia. Anillos y símbolos celestes convierten la fachada en modelo del cosmos; la ilustración evoca Praga sin reproducir su mecanismo.
Dato comprobado. El Orloj de Praga data de 1410; los relojes astronómicos ya utilizan esfera.
Fuente: Fuente — Reloj astronómico
10. Reloj floral de Linneo

Una idea botánica del siglo XVIII
Imagina un jardín donde las flores señalan la hora al abrirse y cerrarse. Linneo propuso seleccionarlas por esos ritmos. La ilustración representa la idea, no un dispositivo preciso.
Dato comprobado. Los ritmos florales dependen de las condiciones; el jardín no sustituye un reloj fiable.
Fuente: Fuente — Reloj floral de Linneo